jueves, 22 de mayo de 2008

22 mayo 2008


2 comentarios:

Alberto Espejel dijo...

una vez realicé un proyecto fotográfico con un amigo que consistía en sincronizar nuestros relojes, elegir una hora (aquella vez fue 5.30 de la tarde) y tomar 10 fotografías, no importando en qué parte de nuestras respectivas ciudades nos encontráramos, la idea invertir el peso de la fotografía: valiosa esta vez no por la imagen sino por la sincronización de miradas, el proyecto era para una revista de nombre LAB que por desgracia no vio nunca la luz

con tu notable proyecto me quedé pensando en esto que te cuento, sobra decir que me parece interesante ya que no creo que esa sea la palabra adecuada, más bien creo que es tan lúdico como nuestro proyecto en el que, más que buscar la imagen de galería, aprovechas la técnica fotográfica para suscitar reflexiones en torno al absoluto, a ese vacío creativo que es siempre el mismo a pesar de parecer lo contrario

vale, un saludo desde méxico

Miss Violence dijo...

Saludos Alberto, gracias por la visita y el cometario. En efecto, se trata de la mirada, de lo que subyace de forma triangulada a través del artefacto, el cielo y mi ojo, que es el ojo perceptor del tránsito incodificable. Se trata de serenidad y vértigo inverso. Sería interesante que me contaras cuáles fueron las conexiones entre la mirada de tu amigo y la tuya, Saludos desde acá. Sayak